Lo mejor de Madrid - El Tenedor Insider

¡Aloha matriculeros!

¿Alguna vez os ha pasado que os habéis metido a El Tenedor para escoger un restaurante pero hay TANTOS que no os acabáis de decidir por cuál? A mi desde luego, sí...y este es el motivo por el que muchas veces desisto y voy a uno conocido o recurro a mi adoradísimo Ángel, de Madridcoolblog. Pues bueno, el equipo de El Tenedor se dio cuenta de lo mismo, y por ello han decidido ponerle remedio al asunto con su nueva propuesta, INSIDER. 

El Tenedor Insider

El otro día en la presentación que hizo El Tenedor en la terraza del Hotel Only You Atocha nos explicaron (¡y alimentaron!) todo bien, así que os cuento. INSIDER selecciona los 300 mejores restaurantes de Madrid y Barcelona y los aúna en un mismo lugar. Dicha selección se hace atendiendo a criterios como las valoraciones de los usuarios, los más premiados o los que, sencillamente, están más de moda. La lista variará en función de estos criterios y se complementa con una serie de ventajas para nosotros (los usuarios). Podremos inscribirnos en listas de espera para conseguir mesa en el último minuto o acudir a los eventos que organicen los distintos restaurantes. Entre los restaurantes que están en esta lista está Teckel (que ya sabéis que LO ADORO) y otros que me derrito por probar como Dos Cielos Madrid.  

Interior y terraza del Only You Hotel Atocha. Creo que mañana llamaré para reservar el brunch del domingo porque MENUDO sitio bonito. Y qué decir de las vistas. 

Interior y terraza del Only You Hotel Atocha. Creo que mañana llamaré para reservar el brunch del domingo porque MENUDO sitio bonito. Y qué decir de las vistas. 

Oh, querido Teckel. I love you. 

Oh, querido Teckel. I love you. 

Dos Cielos Madrid. El que os comento que me muero por probar. 

Dos Cielos Madrid. El que os comento que me muero por probar. 

Como veis, está pensado para aquellos bichos raros que disfrutamos muy mucho de salir a comer fuera y nos encanta coger el ordenador, ponernos el moño de investigación y bucear por Internet para decidir donde cenaremos ese día. 

Y hasta aquí puedo leer matriculeros. Veremos qué tal funciona y ya os iré contando a medida que la vaya utilizando qué me parece. 

Un besote muy muy muy FUELTE

"Quiero hacer dieta sin ir al nutricionista" + Qué buscar en un nutricionista

Aloha matriculeros. El post de hoy es una respuesta a una de vuestras preguntas, dudas o peticiones, cómo queráis llamarlo. El otro día una chica me planteó la siguiente cuestión: "¿qué dieta tengo que hacer para perder peso? He ido a varios nutricionistas y no soy capaz de comer lo que me dicen que coma cada día exactamente, ni me apetece siempre comer lo que pone en la dieta para ese día, y además...me gusta demasiado comer".

No sé cuantas habrán sido las personas que me han contado sus malas experiencias en el/la nutricionista. En cuanto sugiero acudir al nutricionista para perder peso, automáticamente me saltan con que ya han ido en algún momento de su vida y que les han dado una dieta-tipo, unas pautas demasiado estrictas o unas restricciones con las que no se sentían a gusto. Por ello, dejan de plantearse acudir a él como primera opción para solventar su problema y prefieren recurrir a dietas milagrosas que encuentran por internet o inventarse sus propias "normas" nutricionales porque consideran que no deben comer tal alimento o, en el mejor de los casos, sí pero no a partir de cierta hora. Y por este motivo, porque considero firmemente que cualquier persona que tenga problemas con su alimentación o su peso debería invertir en un nutricionista (con menor o mayor frecuencia), os voy a dar las claves para identificar un buen nutricionista (más allá de sus conocimientos) pero también os voy a explicar el cambio de mentalidad que tenéis que tener vosotros a la hora de embarcaros en un proceso de pérdida de peso

1. No pienses en términos de "dieta"

No busques una dieta, y mucho menos una dieta milagrosa. Lo que necesitas es un Plan de Alimentación. Un plan que te acompañe y se adapte a ti y a todos los cambios que vayas viviendo a lo largo de tu vida. Porque es así, nos guste o no vamos a vivir momentos y momentos, y habrá veces que nos moveremos más, otras que tendremos menos motivación y momentos en los que nuestra vida esté patas arriba. Por este motivo, es importante un plan que se vaya adaptando a ti: a tu motivación, a tus gustos, a tus horarios, a tu actividad física...a muchas muchas cosas. Estoy segura de que ya te has demostrado unas cuantas veces que cada dieta que has hecho no te ha servido más que para ir construyendo montañitas de frustración.

2. Enciende las alertas ante dietas-tipo y ventas misteriosas

Si acudes al nutricionista y te saca una dieta de un cajón, no te pregunta por ti y tu vida o simplemente te hace algún comentario del tipo "esto es lo que tienes que comer sí o sí o no lo vas a lograr", entonces, vale, huye. Si le dan más importancia a las pastillas, sobres, barritas, "llámalo X" que tiene en su estantería que a tus gustos, NEXT. También, si te promete cambios milagrosos, pérdida express o resultados definitivos, oídos sordos. 

3. Busca un profesional, pero también una persona

Ten en cuenta todo lo anterior, infórmate sobre el/la nutricionista que te va a tratar, busca profesionalidad tanto en la manera de tomar medidas (perímetros, peso, %graso, etc), como en pautar el plan como en el seguimiento. PERO, gran PERO, busca un/una nutricionista con el que te sientas cómodo/a, con quién sientas que puedes hablar y desahogarte en los momentos difíciles, porque ya te auguro que los habrá, y que te anime a conseguir tus objetivos. En mi opinión, empatía, necesitamos nutricionistas empáticos

4. Pon de tu parte y ten paciencia

El/la nutri puede hacer mucho por ti, eso está claro. Pero hay una serie de responsabilidades que son únicamente tuyas.

  • Valora su trabajo, no sólo colocan alimentos y pesos en un papel.
  • Sé que es un fastidio, al principio, reajustar las cantidades de lo que comemos. Es díficil y cabreante, lo sé. Puede que no tengas peso para pesar los alimentos, tazas medidoras u otros utensilios que facilitan la labor y demás, PERO, entenderás que ellos tienen que decirte una cantidad que tienes que comer y no pueden ir a tu casa a servirte la porción que te toca. Con lo cual, pídeles alternativas (por ejemplo, usar la mano) o ve al chino y compra unas tazas medidoras, lo que quieras, pero haz un esfuerzo por encontrar una manera de cumplir con las cantidades. Prometo que al mes ya no necesitaréis estar haciéndolo.
  • Si no bajas de peso, no te obceques con la idea de que "yo no estoy hecho para dietas" o de que "me gusta demasiado comer". No, ten un poco de paciencia y un poco de fe. Y a mi también ME ENCANTA comer amigos, me encanta. Pero precisamente lo bueno de un plan de alimentación es que te permite disfrutar de la comida que te gusta, bien organizada y en su justa medida. 

5. Desterra la idea de INMEDIATEZ. 

Yo también querría de un chasquido quitarme la barriguilla, los brazos colgantes y la molla del muslamen. Pero no, eso no funciona así. Cada vez nos estamos acostumbrando más a lo quiero, y lo quiero ya. Y eso, generalmente, no acaba bien. Igual que os digo que dejéis de pensar en términos de dieta, dejad de pensar en AHORAS. En esto de perder peso y arreglar nuestra relación con la comida y nuestro cuerpo, lo que necesitamos es una mentalidad a largo plazo y un plan SOSTENIBLE en el tiempo. ¿Eso qué es? Un plan que nos permita adquirir unos hábitos alimenticios que podamos mantener a largo plazo para estar saludables y contentos con nosotros mismos. Una dieta milagrosa te hará perder peso muy rápido, pero en cuanto lo ganes de vuelta, te sentirás mal por tu imagen, por tu frustración de no lograr mantenerte, de lo bien que te habías quedado, de lo fea que estás ahora, y bla bla bla. Por no contar lo verdaderamente importante: que no has aprendido a comer, que no enseñarás a comer bien a los que te rodean y que estarás dañando tu metabolismo. 

Y hasta aquí la parrafada de hoy. Espero que os sea útil, y como siempre, me comentéis vuestra experiencia e ideas. 

Un besote gigante matriculeros!