Tortitas de avena y requesón

Herrow, herrowwwww! ¡Ya, por fin! Después de teneros una semana en Instagram a base de tortitas, teníamos que subir la receta o nos linchábais ya mismo. Jajaja, que nooo, que nooo..que ya sabemos que no sois tan agresivos. Pero sí que es verdad que hay mucho fan de las tortitas por ahí suelto...¡incluidas nosotras! Es que son taaaaan bonitas y están taaaan ricas...ays, es amor. 

El caso es que hasta que Emma no se puso en serio la semana pasada y estuvo probando diferentes maneras de hacerlas, nosotras solíamos ser terroristas de las tortitas: lo peor de lo peor, de esto que nos salía un churro calcinado. Pero, pero, pero, hemos aprendido varias maneras de cocinar tortitas que son un claro TOP. Empezamos con la versión más clásica y básica y ya iremos publicando el resto. 

La mezcla cunde que da gusto, la podemos dejar hecha y utilizarla durante la semana sin ningún problema. Si a la mañana siguiente o por la tarde está un poco espesorria, le echamos un chorrito de leche y como nuevo. Vamos, lo que quiero decir, que es súper práctico. 

Bueno, bueno, vamos a por los ingredientes. Salen como 10 tortitas pequeñas PERO contundentes.

  • 80 gramos de avena
  • 1 huevo
  • 4 claras
  • 2 cucharadas de edulcorante
  • 200g de queso cottage/queso fresco (0%)
  • Canela al gusto
  • 1 cucharadita de vainilla

Esto es sencillísimo. En un recipiente vertemos los ingredientes y batimos bien.

En una sartén, preferiblemente antiadherente, MUY caliente echamos una cantidad tal que asín de mezcla y dejamos que se haga por un lado. Luego con una espátula plana (si puede ser) dale la vuelta y, tranquilamente, que se haga por el otro lado. Emma me pide que os comunique que cuando llegue el momento de darle la vuelta no os va a costar nada, si metéis la herramienta por el lado que está tocando la sartén y entra sin problema, es hora de darle la vuelta. Y si veis que no hay manera, entonces toca esperar un poquito.

La clave es la paciencia, la sartén y el fuego medio alto.

Y ya está. Acompáñalo de un buen café y una buena fruta para tener un desayuno que anima el peor de los lunes. Un desayuno de hotel. Un desayuno de REY/REINA. Para darles color, vida y sabor puedes echar mil y un millón de cosas: sirope de ágave, miel, mantequilla de cacahuete (¡miiiii favorito!), sirope de chocolate (en el próximo post os contamos cómo hacerlo), compota de fruta, etecé, etecé y etecé. Y no tiene más...en realidad no tiene ningún misterio y es que están que quitan el sentío. Si os animáis a hacerlas COMPAAAARTAN plis! Estamos en todos lados: Instagram, Facebook, Twitter y mail, of course.