Reto superado: pantalones cortos

Hello yellow!

Hoy no tenía pensado escribir, ni actualizar, ni ná de ná (aunque me estoy poniendo las pilas con esto de dejar post y fotos preparadas, juju). Pero estas entradas son las mejores, las improvisadas, las que salen porque sí, porque me apetece contar algo, aunque en el fondo sea una tontería. 

Hoy ha sido un gran día. No sólo porque es lunes festivo, que también. Ha sido un gran día porque ha hecho un tiempo perfecto, porque me he comprado ropa nueva, porque me he tomado un café riquísimo y porque ha sido uno de esos días en los que uno se da cuenta de lo afortunado que es por tener una familia sólida, que se quiere y se apoya. Ah, bueno, también ha sido un gran día porque una amiga ha ganado un concurso de OYSHO en el que ambas participamos...y eso no pasa todos los días. Y también he entrenado con Raúl, eso siempre es un plus. 

Además, hoy ha sido un gran día por otro motivo. Y quiero dejarlo escrito por muy tonto y superficial que sea...quiero volver a leerlo en unos meses y acordarme de lo feliz que he sido hoy. Hoy, por fin, después de 10 años, me he puesto unos pantalones cortos. Lo sé, lo sé...pueeees vaya cosa. Para mi es un paso enorme. De gigante. Es cierto que ya no tengo ningún problema en llevar falda, vestido o pantalones cortos con medias...pero ea, eso de quitarlas ha sido siempre un claro ni hablar del peluquín. Y hoy, no sé muy bien porqué, he decidido enfundarme uno de esos pantalones cortos que tenía cogiendo polvo en el cajón y he ido a bailotear con ellos. Y he sido muy feliz, de verdad. 

Emma ha sacado un par de fotos infraganti antes de entrar a la clase, así que, aunque me da un poco de vergüenza, las voy a compartir con vosotros. Ale, ahí van:

Es verdad, que no tengo unas piernas escualidas...y claramente, hay quien me recomendaría un buen bronceado. No obstante, me siento tan orgullosa de mi y de ellas que no quepo in moi myself :P. La de horas que han estado aguantando el machaqueo....y gracias a eso, ahora pueden hacer un montón de cosas. No sé, quiero decir, que no son las piernas ideales de modelo, que no tengo thigh gap y que, por supuesto, tienen sus mil defectos, pero aún así estoy contenta. Por fin. Jajajja, parece que le estoy escribiendo un post a mis piernas...ya lo que faltaba. En fin, que hoy, al fin, he roto con el miedo de sacar a los jamones al aire. Sean como sean. Ojalá lo hubiera hecho antes...caray.

Os animo, de verdad, a pasar de los complejos y a hacer lo que os de la real gana. Sienta FE-NO-ME-NAL. Y también, a valorar los detalles más mínimos de un día normal y corriente. Que de verdad, si nos paramos a pensarlo siempre hay algo. 

Os dejo también una selfie, de esas que todo el mundo odia pero que, en el fondo, nos encanta sacarnos.